“Ser madre es de lo más maravilloso que puede sucederte en la vida”, es una frase que solemos escuchar con frecuencia. Y no es que no sea cierto.
Es verdad que este sentimiento es compartido por muchas, muchísimas mujeres. Pero ser “maravilloso” no es sinónimo de ser “perfecto”.
Ser madre es complejo y no es igual para todas. No solo el contexto influye en la manera de vivenciar la maternidad, sino que además, tenemos que tener en cuenta, que cada persona es única, y por lo tanto la experiencia de ser madres también lo será.

Ser madre y de lo que no se habla
Quizás convertirnos en madres (sobre todo cuando existe el deseo de serlo) sea uno de los momentos más felices de nuestras vidas. Sin embargo, en esa misma plenitud pueden aparecer estados de angustia, ansiedad, soledad, agotamiento, e incluso depresión.
Es entonces cuando ser madres nos enfrenta a diversas contradicciones, que lejos de generarnos calma, nos descolocan y generan inseguridad.